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Cómo elegir una empresa de desarrollo de software en España

Lista práctica para elegir empresa de desarrollo de software: portfolio, preguntas técnicas, contrato y propiedad del código, RGPD, mantenimiento y alertas.

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Equipo editorial de Hanoon Labs

Elegir una empresa de desarrollo de software es una decisión que se nota durante años. Una web, una aplicación o una herramienta interna no termina el día de la entrega: hay que mantenerla, ampliarla y, a veces, cambiar de proveedor sin perder nada por el camino. El problema es que, desde fuera, casi todas las propuestas se parecen. Esta guía le ofrece una lista de comprobación práctica para empresas españolas: cómo verificar un portfolio, qué preguntas técnicas hacer, qué debe decir el contrato sobre la propiedad del código, qué exige el RGPD, cómo evaluar el mantenimiento y qué señales deberían hacerle desconfiar. También explicamos qué cambia cuando el proveedor trabaja en remoto o desde otro país.

Defina el proyecto antes de buscar proveedor

La calidad de las propuestas que reciba depende de la calidad de su encargo. Antes de contactar con nadie, prepare un documento breve (dos o tres páginas bastan) con:

  • El problema de negocio: qué quiere conseguir, no solo qué pantallas imagina.
  • Usuarios: quién usará el sistema (clientes, empleados, proveedores) y desde qué dispositivo.
  • Integraciones: ERP, CRM, programa de facturación, pasarela de pago, logística.
  • Datos personales: qué datos tratará y si alguno es sensible (salud, menores, datos financieros).
  • Presupuesto y plazo orientativos: aunque sea una horquilla. Sin ella, cada proveedor le propondrá un proyecto distinto.
  • Qué es imprescindible y qué puede esperar a una segunda fase.

Con este documento podrá comparar propuestas que respondan a lo mismo.

Cómo verificar un portfolio de verdad

Un portfolio bonito no demuestra capacidad técnica. Compruébelo así:

  1. Pida enlaces activos, no solo capturas. Abra los proyectos en su móvil y en su ordenador.
  2. Mida el rendimiento usted mismo con PageSpeed Insights, la herramienta gratuita de Google. No necesita saber programar para ver si una web carga rápido en el móvil.
  3. Pregunte qué hizo exactamente el proveedor en cada proyecto: ¿diseño, desarrollo, mantenimiento, todo? Muchas webs pasan por varias manos.
  4. Busque proyectos parecidos al suyo en complejidad, no solo en sector. Una tienda con 800 productos no es una web de cinco páginas.
  5. Pida hablar con un cliente que siga trabajando con ellos. La continuidad de la relación dice mucho.
  6. Compruebe la empresa: razón social, NIF y, si es un proveedor de la Unión Europea, su número de IVA intracomunitario en el sistema VIES de la Comisión Europea.

En nuestro portfolio cada caso indica qué hicimos, con qué tecnología y qué resultados medibles hubo, que es lo mínimo que debería exigir a cualquier proveedor.

Preguntas técnicas que debería hacer (aunque no sea técnico)

No necesita entender cada respuesta: lo que importa es que sean concretas. Desconfíe de las evasivas.

  • ¿Qué tecnología proponen y por qué? Una buena respuesta relaciona la tecnología con su caso, no con la moda.
  • ¿Dónde estará alojado y quién paga el alojamiento? Mejor a nombre de su empresa.
  • ¿Usarán control de versiones (Git) y tendré acceso al repositorio? La respuesta correcta es sí, desde el principio.
  • ¿Cómo prueban el software? Pregunte por pruebas automatizadas en las partes críticas. Como referencia, en nuestra aplicación de facturas y presupuestos Cachet hay 729 pruebas automatizadas; no todos los proyectos necesitan tantas, pero sí alguna estrategia.
  • ¿Cómo despliegan los cambios? ¿Hay un entorno de pruebas antes de producción?
  • ¿Cómo gestionan las copias de seguridad y cada cuánto se prueba restaurarlas?
  • ¿Qué pasa con la accesibilidad? Desde el 28 de junio de 2025, los servicios de comercio electrónico dirigidos a consumidores deben cumplir los requisitos de la Ley 11/2023, con exención para las microempresas que prestan servicios.
  • ¿Quién será mi interlocutor y quién programará realmente? Si se subcontrata parte del trabajo, debe saberlo.

El contrato: alcance, pagos y propiedad del código

Un buen contrato protege a ambas partes. Revise que incluya:

Alcance y aceptación. Funcionalidades descritas por escrito, criterios de aceptación (cómo se decide que algo está terminado) y procedimiento para los cambios de alcance, con su precio.

Hitos y pagos. Pagos ligados a entregas verificables, no solo a fechas. Desconfíe de quien exija el 100 % por adelantado.

Garantía. Un periodo tras la entrega en el que los errores se corrigen sin coste.

Propiedad intelectual. Este punto es crítico. En España, la Ley de Propiedad Intelectual establece que, cuando un trabajador asalariado crea un programa en el ejercicio de sus funciones, los derechos de explotación corresponden a su empresa (artículo 97.4). Pero cuando usted encarga el software a otra empresa o a un autónomo, no es su empleador, y la ley exige que toda cesión de derechos se formalice por escrito (artículo 45). Sin una cláusula clara, puede pagar el desarrollo y no tener los derechos que cree tener. Pida que el contrato especifique:

  • Cesión de los derechos de explotación sobre el código desarrollado para usted, con su alcance (reproducción, modificación, distribución), ámbito territorial y duración.
  • Entrega del código fuente y de la documentación.
  • Qué componentes son de terceros o reutilizables del proveedor (bibliotecas, módulos propios) y con qué licencia los puede usar usted.

Activos a su nombre. Dominio, alojamiento, cuentas de tiendas de aplicaciones (Google Play, App Store), pasarela de pago y analítica deben estar registrados a nombre de su empresa, con el proveedor como usuario autorizado.

Salida. Qué entrega el proveedor si termina la relación: código, base de datos, credenciales y, si es razonable, unas horas de transición. Pregunte de antemano si esa entrega tiene coste.

Este artículo es orientativo y no sustituye el asesoramiento jurídico: para contratos de cierta cuantía, conviene que lo revise un abogado.

Protección de datos: RGPD y LOPDGDD

Si el software trata datos personales de sus clientes o empleados, y casi siempre lo hace, su proveedor será encargado del tratamiento y usted, responsable. El artículo 28 del RGPD exige un contrato de encargo por escrito. La guía de la Agencia Española de Protección de Datos detalla su contenido mínimo: objeto, duración, naturaleza y finalidad del tratamiento, tipo de datos y categorías de interesados, obligación de seguir sus instrucciones, medidas de seguridad, confidencialidad y régimen de subcontratación. El encargado necesita su autorización previa por escrito para recurrir a otros subencargados (por ejemplo, un proveedor de alojamiento o de correo).

Compruebe además:

  • Dónde se alojan los datos y si alguien accede a ellos desde fuera del Espacio Económico Europeo.
  • Si hay transferencias internacionales, que se apoyen en una decisión de adecuación de la Comisión Europea o en garantías como las cláusulas contractuales tipo. La AEPD publica la lista de países con decisión de adecuación y las garantías admitidas.
  • Que el diseño minimice los datos: recoger solo lo necesario reduce riesgos y obligaciones.
  • Textos legales y cookies: el proveedor debería implementar correctamente el aviso legal, la política de privacidad y el banner de cookies, aunque el contenido jurídico sea responsabilidad de su empresa.

Mantenimiento: lo que pasa después de la entrega

Pregunte por el servicio posterior con el mismo detalle que por el desarrollo:

  • Qué incluye: actualizaciones de seguridad, copias, vigilancia de caídas, pequeños cambios.
  • Tiempos de respuesta según gravedad, por escrito (no es lo mismo «la tienda no cobra» que «hay una errata»).
  • Bolsa de horas para mejoras y qué pasa con las no usadas.
  • Duración y permanencia: ¿puede cancelar sin penalización?
  • Informes: qué recibirá y cada cuánto.

Un ejemplo de mantenimiento continuado es ACS, un distribuidor de maquinaria industrial de costura y lavandería en Túnez cuyo catálogo WooCommerce mantenemos: rendimiento, actualizaciones del catálogo y copias de seguridad.

Señales de alarma

Desconfíe si detecta alguna de estas situaciones:

  • Precio cerrado sin haber hecho preguntas sobre su proyecto.
  • Se niega a darle acceso al repositorio, al alojamiento o al panel de administración.
  • El dominio o el alojamiento quedarían a nombre del proveedor.
  • No hay contrato, o el contrato no menciona la propiedad del código ni la protección de datos.
  • Promete posiciones en Google, plazos imposibles o resultados garantizados.
  • Exige el pago completo por adelantado.
  • No puede enseñarle proyectos activos ni ponerle en contacto con clientes.
  • Evita hablar de mantenimiento o lo deja «para más adelante».
  • No sabe explicarle en lenguaje claro qué va a construir.

Proveedor local, remoto o internacional

Muchas empresas españolas prefieren un proveedor de su ciudad, y es comprensible. Pero hoy la mayoría de los proyectos de software se gestionan en remoto aunque el proveedor esté a veinte kilómetros: reuniones por videollamada, repositorio compartido y herramientas de gestión de tareas. Lo que importa es la comunicación, no el código postal.

Si valora un proveedor remoto o de otro país, tenga en cuenta:

AspectoProveedor en EspañaProveedor de otro país de la UEProveedor de fuera de la UE
IVA en la facturaLe repercute el 21 %Factura sin IVA; usted lo autoliquida (inversión del sujeto pasivo)Factura sin IVA; usted lo autoliquida
Protección de datosRGPDRGPDRevisar transferencias internacionales
Ley y tribunalesEspañoles por defectoPactar en contratoPactar en contrato
Reuniones presencialesFácilesPosiblesOcasionales o ninguna

Sobre el IVA, la Agencia Tributaria explica que, cuando una empresa establecida en España recibe un servicio de un empresario establecido en otro país, la operación está sujeta al IVA español y lo liquida el cliente mediante inversión del sujeto pasivo. Consulte el caso con su asesoría.

Además, compruebe el idioma de trabajo (¿documentación y reuniones en castellano?), el solapamiento horario y la jurisdicción del contrato. Hanoon Labs, por ejemplo, es un estudio de ingeniería de software que trabaja en remoto con clientes de varios países; no tiene oficina en España, y lo decimos claramente desde el primer contacto. Esa transparencia es lo que debería exigir a cualquier proveedor remoto.

Conclusión

Elegir bien una empresa de desarrollo de software no depende de encontrar al más barato ni al más grande, sino al que responde con claridad a las preguntas difíciles: qué va a construir, cómo lo va a probar, quién será el titular del código y de los datos, y qué pasará después de la entrega. Prepare un encargo claro, verifique el portfolio con enlaces reales, exija por escrito la cesión de derechos y el contrato de encargo de tratamiento, y valore el mantenimiento tanto como el desarrollo. Si quiere comentar su proyecto de desarrollo de software a medida, puede contactar con nosotros.

¿Está planificando un proyecto así?

Cuéntenos qué necesita y le responderemos con un enfoque concreto y un presupuesto por escrito.